fbpx

¿Qué es una sala de escape?

Una sala de escape es una actividad de ocio en la que un grupo de jugadores, de entre 2 y 6 personas, se enfrenta a retos, acertijos, pruebas de ingenio y enigmas a través de diferentes espacios y escenarios que se disponen formando una apasionante historia. El objetivo es escapar antes de que se acabe el tiempo límite de 60 minutos. 

¿Os atrevéis a jugar? ¿Seréis capaces de conseguir salir a tiempo?

Más información

Aunque en nuestro país es una actividad lúdica relativamente reciente, que aterrizó allá por el año 2012, el escape room se ha convertido en todo un fenómeno para muchos grupos de amigos y familiares que disfrutan participando en estos juegos de escape cuyo objetivo es superar determinados retos para conseguir salir de una habitación en un tiempo límite. 

Según algunas fuentes, el origen del escape room habría que buscarlo en un juego de ordenador que diseñaron en el año 2006 unos informáticos de Silicon Valley. En él, había que resolver un misterio en un tiempo determinado. Otros apuntan a un origen nipón y al director y guionista Takao Kato como creador de este tipo de actividades. Para ellos, el fenómeno se habría extendido desde Japón a otros puntos del sudeste asiático y, desde allí, a los Estados Unidos.

La experiencia tal y como la conocemos actualmente, esto es, el juego basado en una serie de pruebas que hay que superar para lograr salir de una habitación en un tiempo máximo, deriva de un juego ideado por Attila Gyurkovics que se basaba en la teoría de un psicólogo húngaro que defendía la importancia del juego en el aprendizaje. Según dicha teoría, resolver enigmas y demás desafíos provoca un estado emocional en el que fluyen sensaciones de satisfacción, seguridad y autoconfianza. Estas sensaciones conllevan imágenes y conocimientos a medida que se van sorteando las pruebas, ideas que estimulan la mente y que permiten seguir avanzando en el juego. La concentración y energía de los participantes se transforma en un sentimiento de superación que se traduce en felicidad.

Los seriéfilos que hayan visto Big Bang Theory o los curiosos que conozcan el programa Race to escape, del canal Science Channel, sabrán de qué hablamos. Rompecabezas, mensajes encriptados, enigmas que hay que resolver, piezas que hay que descubrir, cálculos matemáticos que completar… En esa habitación se disponen distintos escenarios en los que se tienen que resolver unas pruebas determinadas. Pueden estar ambientados en episodios de terror, juegos de detectives, batallas militares o historias de ciencia ficción. Pero ello no quiere decir que se deba realizar alguna actividad física o ejercer la fuerza para sortear una prueba, ya que, normalmente, los desafíos son solo mentales. 

A pesar de que todo el juego tiene lugar en una habitación cerrada, los participantes pueden salir de ahí en caso de problema o urgencia. Por tanto, siempre hay libertad para abandonar el juego. Cada movimiento que se hace en el interior de la habitación es controlado por distintas cámaras que son visualizadas por los propios organizadores de los desafíos. Estos monitores les sirven para conocer cómo discurre el juego y para aportar alguna pista si ven que el grupo no es capaz de resolver alguna prueba. 

El juego del escape suele durar 60 minutos, pero hay escape rooms que pueden extenderse un poco más. Pasado ese tiempo, finalizará el juego. Si no se han conseguido descubrir los acertijos y superar las pruebas mentales, habrá que salir y volver a intentarlo en otra ocasión.